(1886-1973)
El compositor de espacios

Eduardo Rodríguez-Losada Rebellón fue una figura clave de la arquitectura coruñesa del primer tercio del siglo XX: arquitecto, compositor y un autor especialmente interesante por la evolución de su lenguaje, que va del modernismo al eclecticismo, pasa por el regionalismo y termina acercándose al racionalismo.
Estudió Arquitectura en Madrid entre 1902 y 1910, se tituló en 1911 y regresó a su ciudad natal, donde en 1914 comenzó a trabajar como arquitecto provincial de la Diputación de A Coruña, cargo que desempeñó hasta su jubilación en 1956.
Paralelamente desarrolló una intensa actividad musical: fue compositor de óperas y poemas sinfónicos, y su perfil de arquitecto-músico lo convirtió en una figura singular de la cultura coruñesa. El racionalismo coruñés Aunque Rodríguez-Losada se formó y consolidó sobre todo en lenguajes eclécticos y modernistas, su obra es muy valiosa para entender la transición al racionalismo en A Coruña.
En ese cambio de etapa se aprecia cómo muchos arquitectos de su generación fueron depurando la ornamentación y simplificando volúmenes para adaptarse a nuevos gustos, a la economía de medios y a la estética funcional de los años treinta. En su caso, esa evolución no fue brusca, sino progresiva: de fachadas más decoradas y composiciones históricas pasó a soluciones mucho más sobrias y geométricas.
Entre sus obras más conocidas están Casa Cortés, Casa Escáriz, el Chalé Escudero y Villa Felisa, piezas donde todavía predominan el eclecticismo, el regionalismo y ciertos guiños modernistas. Pero para el racionalismo coruñés destaca especialmente el edificio de Almacenes La Espuma, en San Andrés 55-57, proyectado entre 1934 y 1935, donde Rodríguez-Losada depura su lenguaje hasta conseguir una fachada más limpia, dinámica y funcional. Esa obra es muy representativa porque conserva cierta estructura compositiva tradicional, pero elimina buena parte del ornamento y se acerca claramente a una estética racionalista.
La importancia de Rodríguez-Losada no reside solo en haber construido mucho, sino en haber sido capaz de moverse entre corrientes muy distintas con notable soltura.
Su trayectoria muestra modernismo temprano, eclecticismo consolidado, presencia de regionalismo y una etapa final más próxima al racionalismo y al art decó. Esa versatilidad lo convierte en un buen ejemplo de arquitecto de transición, alguien que ayuda a leer cómo cambió la imagen de A Coruña entre la ciudad burguesa de comienzos de siglo y la modernidad urbana de los años treinta
Obras del arquitecto
- Edificio en Palomar, 2 (1932) racionalista decó
- Edificios en Palomar, 4, 6 y 8 racionalista
- Edificio en Ramón y Cajal, 13 art decó
- Edificio en Torre, 46 (1940) racionalista decó
- Edificio en Alameda, 44 (1940)
- Edificio en Alfredo Vicenti, 16 (1946) racionalista expresionista
- Edificio en Cronista Pacheco, 13 (1947) racionalista expresionista
- Edificio en avenida de Oza, 95 (1948) racionalista
- Edificio en Gaiteira, 45 (1945) racionalista
- Edificio en Antonio Viñes, 13 (1944) racionalista
- Edificio Noia, 18 (1944) racionalista ecléctico
- Edificio en Alfredo Vicenti, 1 (1943) racionalista expresionista