Edificio Vázquez en Juan Flórez, 64-66

Arquitecto: Antonio Vicens Moltó

Estilo: racionalista expresionista

Año: 1946

Construido en 1946 y proyectado por el arquitecto Antonio Vicens Moltó, el edificio para Germán Vázquez Rodríguez constituye una de las obras más originales de la arquitectura moderna coruñesa.

Su interés reside tanto en la resolución del complejo solar sobre el que se levanta como en la interpretación personal que su autor hace del racionalismo, alejándose de la estricta ortogonalidad para explorar un lenguaje más dinámico y expresivo.

El edificio se adapta a una parcela triangular, una circunstancia que lejos de convertirse en una limitación se transforma en el principal argumento del proyecto. La aguda esquina se resuelve mediante una elegante proa curva, que suaviza el encuentro entre las calles y dota al volumen de una marcada sensación de movimiento.

Esta solución recuerda a la silueta de un transatlántico avanzando entre el tejido urbano, una imagen característica del Streamline Moderne, corriente arquitectónica nacida en Estados Unidos durante los años treinta que trasladó a la arquitectura las formas aerodinámicas de la ingeniería moderna.

Esta influencia se aprecia también en el predominio de las líneas horizontales, la continuidad de los balcones, la composición limpia de las fachadas y la ausencia de ornamentación historicista. Sin embargo, Vicens Moltó no se limita a reproducir un estilo internacional, sino que adapta estos recursos a la escala residencial y al contexto urbano de A Coruña, logrando un edificio de gran personalidad y equilibrio.

Aunque responde a los principios funcionales del Movimiento Moderno, la obra puede entenderse como un ejemplo de racionalismo expresionista. La función continúa siendo el punto de partida del proyecto, pero la geometría deja de ser completamente rígida para introducir curvas, tensiones volumétricas y una composición que busca transmitir dinamismo. El resultado es una arquitectura donde la expresión formal nace de la propia estructura y de la resolución del lugar, sin recurrir a elementos decorativos añadidos.

La planta triangular permite además optimizar la distribución de las viviendas, favoreciendo la iluminación natural, las vistas y la ventilación cruzada. La organización interior responde a criterios de funcionalidad propios del racionalismo, mientras que el tratamiento de las fachadas convierte el edificio en un auténtico hito urbano, perceptible de manera diferente según el punto desde el que se contempla.

Levantado en los difíciles años de la posguerra española, cuando la arquitectura moderna encontraba numerosas dificultades para desarrollarse, este edificio demuestra la capacidad de algunos arquitectos para mantener vivo el espíritu innovador del Movimiento Moderno. Por ello, forma parte del registro de Docomomo Ibérico, que reconoce las obras más significativas de la arquitectura moderna de la península.

Hoy continúa siendo una de las piezas más destacadas del patrimonio racionalista gallego. Su singular planta triangular, la expresividad de sus volúmenes curvos y la evidente influencia del Streamline Moderne lo convierten en un referente imprescindible para comprender la evolución de la arquitectura moderna en Galicia y la obra de Antonio Vicens Moltó.

A continuación, se aprecian fotografías de la época con su excelente bow window, en esquina.

Fuentes

Ubicación: Zona Segundo Ensanche