Arquitectos: Santiago Rey Pedreira y Pedro Mariño Ortega
Estilo: racionalista
Año: 1930-1933




La Casa Formoso, constituye un hito fundamental en la historia de la arquitectura gallega. Proyectada en 1930 por los arquitectos Pedro Mariño Ortega y Santiago Rey Pedreira para el empresario Antonio Formoso Permuy, está considerada el primer edificio racionalista de Galicia y una de las obras pioneras del Movimiento Moderno.
Su construcción marcó una ruptura con el eclecticismo y el regionalismo que dominaban la arquitectura de la época. Frente a la decoración historicista habitual, el edificio apostó por un lenguaje basado en la funcionalidad, la claridad compositiva y la expresión de los nuevos materiales y técnicas constructivas.
Sus fachadas, de líneas depuradas, destacan por la composición horizontal, la continuidad de los balcones, las esquinas curvas y la práctica ausencia de ornamentación, recursos que evidencian la influencia de la arquitectura racionalista europea.




El proyecto original fue firmado por Pedro Mariño Ortega en abril de 1930, cuando Santiago Rey Pedreira trabajaba en su estudio. Dos años más tarde, Rey Pedreira proyectó la ampliación del edificio y el ático, consolidando la imagen definitiva del inmueble y reforzando su carácter innovador.
La colaboración entre ambos arquitectos dio lugar a una obra que supuso el punto de partida del racionalismo coruñés y gallego. La Casa Formoso introdujo en Galicia una nueva manera de entender la vivienda urbana, donde la organización funcional de las plantas, el aprovechamiento de la luz natural, la ventilación y la sinceridad constructiva prevalecían sobre la ornamentación.




Este planteamiento respondía a los principios del Movimiento Moderno, que defendía una arquitectura adaptada a las necesidades de la vida contemporánea y basada en la racionalidad del diseño.
La trascendencia del edificio va más allá de sus valores arquitectónicos. Su construcción inauguró una corriente que tendría una especial implantación en A Coruña durante las décadas de 1930 y 1940, convirtiendo a la ciudad en uno de los principales focos del racionalismo español.


La Casa Formoso se convirtió así en el referente de una nueva arquitectura que influiría en generaciones posteriores y en numerosas obras de Santiago Rey Pedreira, Antonio Tenreiro, Peregrín Estellés y otros arquitectos que contribuyeron a la modernización del paisaje urbano gallego.
Hoy, la Casa Formoso sigue siendo una de las piezas más relevantes del patrimonio arquitectónico de A Coruña y un símbolo del inicio de la arquitectura moderna en Galicia.
Su conservación permite comprender el momento en que la ciudad incorporó los principios del racionalismo internacional, abriendo el camino hacia una arquitectura más funcional, innovadora y comprometida con la modernidad.




Localización: Pescadería, Ciudad Vieja y Otras Zonas