(1903-1982)
El maestro de la disciplina técnica

Juan Castañón de Mena constituye una figura singular dentro de la arquitectura española del siglo XX y, particularmente, en el proceso de recuperación de la modernidad arquitectónica en Galicia durante las décadas de 1940, 1950 y 1960.
Su trayectoria profesional, desarrollada simultáneamente en el ámbito militar y en el de la arquitectura, se caracteriza por una estrecha relación entre disciplina técnica, construcción e innovación formal. Formado en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, donde obtuvo el título de arquitecto en 1931, Castañón de Mena desarrolló en los primeros años de su carrera una actividad vinculada a la reconstrucción y a la arquitectura institucional.
Su experiencia posterior en la Dirección General de Regiones Devastadas le permitió profundizar en cuestiones constructivas y en el empleo de sistemas y materiales tradicionales, experiencia que, lejos de conducirle a una arquitectura historicista, contribuiría a consolidar una concepción de la arquitectura basada en la racionalidad constructiva y en la adecuación entre forma, materia y función.
Su llegada a Galicia se vincula estrechamente con el proceso de expansión de FENOSA y con la figura del empresario Pedro Barrié de la Maza.
En este contexto desarrolló, en colaboración con el ingeniero Luciano Yordi de Carricarte, un conjunto de proyectos asociados a la construcción de infraestructuras hidroeléctricas que constituye una de las aportaciones más relevantes de la arquitectura española a la cultura de la arquitectura industrial de mediados del siglo XX.
Las centrales y complejos de Belesar, Velle, Castrelo y Frieira muestran una concepción unitaria de arquitectura e ingeniería en la que los requerimientos técnicos no se entienden como una limitación, sino como el fundamento mismo de la expresión arquitectónica.
La arquitectura de Castañón de Mena participa de los principios de la tradición racionalista y del Movimiento Moderno, aunque su obra no puede reducirse a una mera traslación de modelos internacionales. La claridad geométrica, la depuración volumétrica, la modulación estructural y el protagonismo de los materiales industriales se articulan en sus proyectos con una particular atención a las condiciones constructivas y al paisaje.
En este sentido, la arquitectura hidroeléctrica constituye para el autor un campo privilegiado de experimentación, capaz de integrar infraestructura, territorio y representación arquitectónica.
Uno de los ejemplos más significativos de esta producción es el complejo hidroeléctrico de Belesar, desarrollado a finales de la década de 1950 y comienzos de la siguiente. Su arquitectura revela una voluntad de síntesis entre programa industrial, precisión constructiva y autonomía formal, transformando una infraestructura energética en un conjunto dotado de una fuerte identidad arquitectónica. Esta condición convierte las obras de Castañón de Mena en piezas fundamentales para comprender la evolución de la arquitectura industrial moderna en Galicia.
En A Coruña, su actividad adquiere una dimensión específicamente urbana y corporativa. El edificio central de FENOSA, proyectado junto a Alfonso Fungairiño Nebot en 1962, constituye una de las manifestaciones más representativas de la arquitectura empresarial moderna de la ciudad. Su composición, basada en la regularidad estructural, la transparencia, la relación entre planos y volúmenes y la utilización expresiva de materiales modernos, evidencia la influencia de la cultura arquitectónica internacional de la posguerra y, particularmente, de la arquitectura miesiana.
La relevancia de Castañón de Mena dentro de la arquitectura coruñesa debe entenderse, por ello, desde una perspectiva histórica amplia.
No forma parte del núcleo pionero del racionalismo coruñés de la década de 1930, representado fundamentalmente por arquitectos como Santiago Rey Pedreira, Antonio Tenreiro y Peregrín Estellés, sino de una generación posterior que, en el contexto de los años cuarenta, cincuenta y sesenta, contribuyó a reactivar los principios de la arquitectura moderna y a incorporarlos a los nuevos programas vinculados a la industria, la empresa y las grandes infraestructuras. Desde esta posición, su obra establece un vínculo significativo entre la tradición racionalista anterior a la Guerra Civil y la renovación arquitectónica de la segunda mitad del siglo XX.
La producción gallega de Juan Castañón de Mena destaca, en definitiva, por la convergencia de arquitectura, ingeniería e industrialización. Su interés no reside únicamente en la calidad individual de determinados edificios, sino también en haber incorporado al paisaje arquitectónico gallego una concepción de la modernidad estrechamente vinculada a la técnica, a la construcción y a los procesos de transformación económica del territorio.
Obras del arquitecto
- Edificio en Marqués de Amboage, 22 proyectado junto a Alfonso Fungairiño Nebot (1946) racionalista
- Edificio central de FENOSA, proyectado junto a Alfonso Fungairiño Nebot (1961)
- Centrales y complejos de Belesar (1950), Velle, Castrelo y Frieira