Arquitecto: Peregrín Estellés y Estellés
Estilo: racionalista decó
Año: 1933


En 1933 se construye el edificio con planta baja, primera, segunda, tercera, cuarta y más bajo cubierta, ocupando una vivienda cada planta. Su promotor fue Heliodoro Iriarte Yáñez quien encargó el proyecto a Peregrín Estellés.
En cada planta se disponía de una vivienda de dimensiones generosas, con cuatro dormitorios, salón y comedor individuales; todo volcado a fachada.




Además, la sala de estar y uno de los dormitorios disponían cada uno de un amplio balcón curvo muy bien integrado en el diseño. Por otra parte, la cocina, aseo y baño disponían de ventilación a patio interior.
Es un edificio que sorprende no solo por su historia con la ciudad, sino por las particularidades de su arquitectura: planta bien ejecutada, viviendas generosas y una fachada con alardes decorativos que lo convierten en un edificio casi inclasificable.
Tanto es así que siempre se ha fechado de forma errónea como arquitectura de posguerra, cuando es una obra racionalista temprana con tintes art decó del 1933
El plano de planta de la época, con fecha 1933 muestra racionalismo en su diseño, sin olvidarnos su materialidad temprana en hormigón, como queda recogido en la memoria técnica del expediente del proyecto.


La historia de la construcción también se refleja en planta baja, donde se alberga una cafetería que ha sobrevivido a la época y por la que han pasado distintas generaciones de coruñeses y visitantes, Delicias. Las fotos del interior de este bajo, muestran alguno de los detalles de la época art decó, como son su barra curvada.





Actualmente, el edificio se mantiene prácticamente tal y como fue concebido en su época, y eso lo convierte en un testimonio valiosísimo que merece ser cuidado y protegido con todo el respeto que exige su historia.
Ojalá no sea transformado en los próximos años ni pierda esa personalidad tan singular que lo hace único, porque edificios como este no solo embellecen la ciudad: también conservan su memoria y nos hablan de un momento decisivo de cambio arquitectónico.
Sin duda, es uno de los grandes hallazgos de esta página, y nos permite comprender mejor el contexto de los primeros años treinta, cuando el racionalismo empezaba a abrirse paso en la ciudad.
Localización: Zona Segundo Ensanche, Cuatro Caminos