El Primer Ensanche

El primer ensanche de A Coruña surge como consecuencia del crecimiento de la ciudad durante la segunda mitad del siglo XIX y de la necesidad de ampliar el espacio urbano más allá de la antigua Pescadería.

Tras el derribo de parte de las murallas de la ciudad a partir de 1869, se planteó la ordenación de los terrenos del Campo de Carballo y las Huertas de Garás, dando lugar a un nuevo espacio urbano destinado principalmente a las clases burguesas. El proyecto fue elaborado inicialmente en 1878 y aprobado definitivamente en 1885, bajo la dirección del arquitecto municipal Juan de Ciórraga.

El primer ensanche se caracteriza por un trazado ordenado y regular, con calles que estructuran manzanas relativamente rectangulares.

Su ámbito se desarrolla entre la zona de Pescadería y la actual calle Juan Flórez, que constituye uno de sus principales límites. Esta calle, conocida antiguamente como Camino Nuevo, funcionó como una importante vía de comunicación y como límite occidental del primer ensanche: los números pares de Juan Flórez pertenecerían al Segundo Ensanche; mientras que los impares, al Primero.

Al otro lado de Juan Flórez se desarrollaría posteriormente el denominado segundo ensanche, cuyo proyecto fue aprobado en 1910 y que pretendía continuar la expansión de la ciudad hacia Riazor y otras áreas como Os Mallos y Cuatro Caminos.

La arquitectura del primer ensanche refleja también la evolución de la sociedad coruñesa entre finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX. En sus primeras etapas predominan las construcciones de carácter ecléctico y el modernismo adquirió una gran importancia, especialmente en zonas como la plaza de Lugo y las calles del entorno. Posteriormente, en la parte sur del primer ensanche acabó acogiendo al racionalismo, con varias manzanas donde predomina este estilo.

El primer ensanche se convirtió en uno de los principales espacios de representación de la burguesía coruñesa y en uno de los conjuntos urbanos más relevantes de la ciudad.

Sin embargo, la construcción del ensanche se prolongó durante varias décadas y, en sus últimas etapas, la arquitectura experimentó una transformación importante. A partir de los años treinta comenzó a introducirse el racionalismo, caracterizado por una mayor sencillez formal, la reducción de la ornamentación, las fachadas lisas y una concepción más funcional del edificio.

Esta evolución demuestra que el ensanche no responde a un único estilo arquitectónico, sino que fue adaptándose a las nuevas tendencias de cada momento.

Un buen ejemplo de esta última etapa es el edificio situado en la actual plazuela de Antonio Tenreiro, antiguamente plazuela de Labaca, en la esquina de Ramón de la Sagra con Federico Tapia, que fue proyectado por Eduardo Rodríguez Losada en 1934.

Por tanto, el primer ensanche de A Coruña puede entenderse como un área urbana en continua evolución: nace a finales del siglo XIX con un trazado planificado y vinculado al crecimiento de la burguesía, adquiere posteriormente una marcada personalidad modernista y termina incorporando, ya en las décadas de 1930 y 1940, grandes ejemplos de arquitectura racionalista.

La calle Juan Flórez constituye además una referencia fundamental para comprender la organización de esta expansión, al marcar el límite del primer ensanche y su transición hacia el segundo ensanche.

También los Jardines de Méndez Núñez se incluyen en el desarrollo de este primer ensanche.

Fuentes

MAPA de edificios del Primer Ensanche

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Racionalismo Coruña — 4 edificios

Edificios racionalistas del Primer Ensanche: